
Gradefes y Diputación hacen los deberes en Escalada y 'fuerzan' a la Junta a cumplir
10/17/2007
El Ayuntamiento de Gradefes, municipio en el que se enmarca una de las mayores joyas mozárabes del mundo, dio ayer el definitivo primer paso para dejar la corriente eléctrica a apenas 50 metros del templo protegido, respondiendo así en tiempo récord su nueva alcaldesa, Ana Ferreras (PSOE), a la demanda de turistas y expertos de facilitar los mejores servicios posibles para un edificio que ha sido demasiadas veces noticias por su mal estado, por criticadas restauraciones o por la ausencia de lo más básico para permitir las visitas, como en este caso la más básica iluminación.
La regidora firmó ayer con la empresa el inicio de unos trabajos que durarán como máximo un mes y que supondrán la creación de toda una línea eléctrica que pasa de media a baja tensión a lo largo de 1.100 metros desde un extremo a otro de la localidad, con una inversión que rondará los 53.000 euros, 40.000 de ellos de una ayuda económica de la Junta.
De este modo, la luz nocturna podrá llegar a un paso del templo, en concreto muy poco antes del edificio de la guardesa, donde se instalará una farola, a día de hoy única luminaria en las proximidades de un edificio que permanece a oscuras, no sólo en el interior sino en todo su perímetro. «Es todo lo que podemos hacer, la Junta de Castilla y León es competente en Patrimonio y lo demás ya depende de ellos, que deben hacer su proyecto y aprobarlo por 'su' Comisión de Patrimonio; aunque ahora me figuro que, una vez que les dejamos la luz a un paso, ya no tendrán ninguna excusa», indicaba ayer la regidora socialista.
Pero no sólo las miradas municipales se dirigen a la Junta. También la Diputación de León ha dejado en cierta evidencia a la administración autonómica una vez que, aunque con dos años de retraso, culminó ya desde principios del pasado mes de julio el tendido eléctrico que en este caso pasa paralelo a la carretera que da acceso al pueblo.
Este tendido, que junto a unas mejoras en el abastecimiento de San Miguel para ubicar una fuente y dos bocas de riego tuvo un coste de 60.000 euros, fue aquel al que la Junta había vinculado su actuación para hacer que la luz se hiciera dentro y fuera del Monumento Nacional.











