
Rajoy entra en la polémica de la birregionalidad y dice que el debate leonesista es 'de la Edad Media'
9/22/2007
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, rechazó ayer en Ávila de plano la propuesta planteada por el PSOE de León de modificar el preámbulo del Estatuto de Autonomía de Castilla y León para introducir las expresiones de «pluralidad regional» y «realidades regionales». En la polémica sobre la denominada 'birregionalidad' de la Comunidad, Rajoy se mostró partidario de abordar los asuntos que «afectan directamente a los ciudadanos» y se opuso a abrir debates «más propios de la Edad Media que del año 2007 y del siglo XXI».
«En 2007, estar discutiendo sobre naciones, sobre si vamos a hacer más o menos autonomías, es disparatado», argumentó el líder del principal partido de la oposición, para añadir que «el mundo no va por ahí». Desde su punto de vista, «el mundo está hoy en China, en Estados Unidos, en los países que compiten, en internet o en la sociedad de la información», porque es esto lo que a su juicio hará de España «un gran país».
En este contexto, el ya candidato del PP a la Presidencia del Gobierno dijo apostar «por el sentido común», ya que «el gran drama» de esta legislatura han sido los debates en torno a si España es «una nación, dos, tres, cuatro, cinco o dieciocho». «Nos hemos dedicado a discutir sobre la Alianza de Civilizaciones, sobre la memoria histórica, Franco y la República», argumentó, para defender que «lo que quieren los españoles es que los gobernantes se ocupen de lo que les afecta directamente».
Al respecto, señaló que las preocupaciones de la sociedad en estos momentos se encuentran en la cesta de la compra, las hipotecas, su endeudamiento y la economía, para que desde el Gobierno «se tomen medidas» encaminadas a que los españoles «puedan vivir mejor».
«Por tanto, yo en eso no voy a entrar», dijo, en referencia a los debates territoriales como el abierto por el PSOE de León sobre la 'birregionalidad' de Castilla y León.
En este sentido hizo una declaración de principios. «Cuando yo sea presidente del Gobierno diré que en España hay una nación y no cincuenta y cuatro; que los españoles son iguales en derechos, en deberes, en oportunidades y obligaciones», apuntó, para después expresar su compromiso de trabajar para «intentar tomar decisiones que sirvan para mejorar el bienestar y riqueza de los ciudadanos».
Éste fue el eje de su intervención ante más de un centenar de personas en la Plaza del Mercado Chico, donde estuvo acompañado por parte de la cúpula nacional del PP y de los máximos responsables del partido en la provincia de Ávila.
En este marco, abogó por que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) que decidan las Cortes estén alejados de «privilegios», y demandó que en las cuentas del Estado se trate a los ciudadanos como «iguales», independientemente del lugar del residencia.
Los que también se pronunciaron ayer sobre este asunto fueron los miembros de IU en León. Su coordinador, Santiago Ordóñez, censuró ayer el «uso electoral» del leonesismo por parte del PSOE. «Si el PSOE cree sinceramente en la secesión del antiguo reino, que proponga un debate serio en las tres provincias históricas y respete la decisión de las comarcas históricas leonesas», matizó Ordoñez. A juicio de la coalición, mientras las iniciativas surjan «de un único Ayuntamiento, a destiempo y sin asumir que el PSOE de León permitió la actual redacción del Estatuto no podemos considerarlo una forma de hacer precampaña electoral».











