
La Policía 'peina' los centros comerciales de León tras un aviso de bomba desde 'Gara'
9/19/2007
A última hora del lunes un comunicado avisó al periódico abertzale de que un artefacto estallaría ayer en una gran superficie sin especificar cual. Durante toda la jornada de ayer, y sin que el público lo notase, se rastrearon los parkings de estos centros y las plantas comerciales sin encontrar bomba alguna. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigan la autoría de la llamada anónima de una mujer al diario abertzale Gara durante la noche del lunes al martes. La llamada, que se produjo sobre las 23 horas, alertaba de la colocación de un artefacto explosivo en uno de los centros comerciales de la capital a una hora indeterminada durante el día de ayer. Los trabajadores del rotativo abertzale dieron cuenta de la amenaza a la comisaría de la Policía Nacional en San Sebastián, que a su vez se lo comunicó a la de León. Los trabajadores del rotativo abertzale se negaron a facilitar información sobre la llamada ante las preguntas de este periódico.
El aviso, a pesar de no cuadrar con el modus operandi habitual de la banda terrorista ETA, mantuvo en jaque a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en León durante todo el día de ayer, que tuvieron que tomar las lógicas medidas de seguridad ante una amenaza de estas características. Entre las citadas medidas tras la llamada, los efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil realizaron inspecciones en todas las grandes superficies de León, incluidos los aparcamientos. Así, los Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (Tedax) realizaron el primer rastreo durante la noche, cuando se produjo la llamada, sin encontrar ningún tipo de artefacto.
El segundo tuvo lugar por la mañana, también en los aparcamientos de varias superficies comerciales, pero tampoco se encontró ningún tipo de amenaza, por lo que todos los centros abrieron sus puertas en la más absoluta normalidad. A pesar de parecer una falsa alarma, y dado lo indeterminado de la hora de la supuesta explosión, los efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional establecieron controles en las entradas y salidas de la capital y realizaron inspecciones aleatorias de los vehículos de particulares.
Las medidas de refuerzo de la seguridad no afectaron en absoluto al normal funcionamiento de las grandes superficies y la mayor parte de los clientes que acudieron a ellas ni siquiera se enteraron de que se estaban realizando controles ni de que había una amenaza de bomba. Según comentaron fuentes de la investigación a este periódico, el hecho de que fuera una mujer anónima la que realizase el aviso y que no lo reivindicara en nombre de ETA, parece desmentir que la banda terrorista fuera la autora de la amenaza. A esta tesis se suma lo indeterminado de la hora, ya que los terroristas suelen hablar de una hora en concreto, y el no mencionar uno de los centros comerciales para que lo desalojasen, cosa que los etarras sí suelen hacer. A pesar de ello, según informaron fuentes de la investigación, se tomaron todas las medidas necesarias dado que la banda terrorista parece estar cambiando su «protocolo» de avisos para sorprender a las Fuerzas de Seguridad. Fuese quien fuese la autora de la llamada, no parece que haya logrado su objetivo, ya que la tónica general, tanto en la capital como en los centros comerciales, fue de normalidad.










